METODOLOGÍA

Nuestra filosofía de trabajo se basa en un proceso exhaustivo que busca la calidad total en las diferentes fases que componen el proceso de restauración de una motocicleta, respetando fielmente su estado en origen, que requiere en todos los casos un proceso minucioso, y generalmente laborioso, hasta concluir con el resultado final. Eso implica, a nuestro criterio, seguir una serie de etapas en el proceso de restauración que aplicamos con la siguiente metodología:

 

1.  ANALISIS DEL ESTADO GENERAL

 

Es esencial realizar un análisis previo de todos los componentes de la motocicleta comprobando su estado original, grado de deterioro o conservación, piezas que correspondan al modelo y año, que son necesarias sustituir o incorporar para devolverlas al estado original y estimación del tiempo que nos puede ocupar su restauración. Para ello, realizamos un exhaustivo estudio de la motocicleta y de sus características técnicas que contrastamos con la amplia documentación de que disponemos sobre la marca Harley Davidson. Paralelamente, se fotografía en detalle cada uno de los componentes de la moto, al igual que todo el proceso de desmontaje. Como apoyo a esta labor vamos incorporando en el expediente de la motocicleta croquis y anotaciones sobre las piezas que se van desmontando y que son de gran ayuda en el proceso posterior de restauración lo que nos permite, entre otras cosas, verificar si están completas o incompletas según catálogo original.

 

2.  LOCALIZACIÓN Y ADQUISICIÓN DE PIEZAS

 

Concluido en detalle el estudio de la motocicleta localizamos las piezas que son necesarias a través de la amplia red de distribuidores nacionales e internacionales de que disponemos. Agilizamos de forma particular este capítulo para que no condicione el ritmo de la restauración.

 

3.  CHASIS Y CARROCERIA

 

Una vez desmontada por completo la motocicleta nuestra prioridad es trabajar en la recuperación del chasis-horquilla devolviéndolo a su estado original – si procede – y que en muchos casos supone sustituir algún elemento dañado, como por ejemplo soldaduras y piezas deterioradas, verificando posteriormente en todos los casos su correcta alineación. Finalizado este proceso se le da un tratamiento de chorro de arena y a continuación se protege con pintura especial, como base al futuro  acabado. En cuanto a la parte específica de trabajos de plancha- guardabarros, depósito, cajas de herramientas y/o batería, plataformas, etc.… – se encomienda al especialista para su realización. En los casos en que su grado de deterioro sea irreversible, o simplemente la moto carece de la correspondiente pieza, bien se intenta reponer con una original o en su defecto mediante réplica exacta.

4.  RUEDAS

 

Incorporamos en todos los casos radios de acero inoxidable con las medidas de origen y neumáticos réplica exacta de los originales, aplicando a las llantas, tambores y/o carretes las terminaciones que correspondan al modelo. En el caso de tambores con zapatas interiores, torneamos el tambor y plato portazapatas para lograr un óptimo ajuste. En los modelos antiguos de zapatas exteriores, recomendamos a nuestros clientes incrementar sensiblemente el grosor del tambor del freno ya que en caso contrario, al accionar el mecanismo, se produce una ligera deformación  y consiguiente pérdida de eficacia en la frenada.

5.  TRABAJOS DE TORNO

 

Este es un capítulo que en ocasiones pasa desapercibido, pero al que nos gusta darle una especial importancia. Todas las fases del proceso de restauración de una motocicleta son relevantes, pero entendemos que es obligado corregir al 100%  las holguras  o ajustes inadecuados que intervienen en muchos de sus componentes como consecuencia del deterioro o uso prolongado y que incluso se presentan en elementos nuevos. En caso contrario suele traducirse en futuras averías, vibraciones molestas, pérdida de tacto y eficacia en la frenada y en definitiva en un deterioro del funcionamiento óptimo de la motocicleta que desluciría el trabajo global de la restauración.

 

6.  MECÁNICA

 

A la hora de abordar la parte mecánica – motor, caja de cambio y carburador – dedicamos un especial esfuerzo en mejorar su rendimiento térmico y estanqueidad. Tanto en el interior de la caja de cambios como en los semicárteres del motor aplicamos resinas especiales antifugas para evitar sudoración del aceite a través de los microporos del aluminio.

Motores.  Se realiza en todos los casos las siguientes actuaciones:

  • Planificado de culata y cabeza de cilindro.
  • Comprobación y/o reparación del cigüeñal, bielas y pistones, válvulas, asientos de válvulas y guías.
  • Comprobación y/o reparación de piñones de distribución y transmisión del cigüeñal y  bomba de engrase. Idéntico proceso con la magneto o dinamo, según modelo.
  • Se incorpora retén en la muñequilla de transmisión, así como aplicación de siliconas especiales, en la unión de los cárteres para lograr una estanqueidad óptima.
  • Sustitución de los anillos de estanqueidad en el tubo de admisión del carburador. Reconstrucción de aletas de refrigeración de los cilindros, en los casos que sea necesario.
  • Comprobación y/o reparación de apoyos de cigüeñal. Reparación o sustitución por réplica de la original de toda la tornillería de motor.

Caja de cambio.  Se realiza en todos los casos las siguientes actuaciones:

  • Sustitución de rodamiento de agujas del eje de transmisión, por rodamiento estanco.
  • Se incorpora junta tórica en el extremo izquierdo del eje del tren fijo para eliminar fugas de aceite.
  • Se incorpora también retén en el alojamiento interior del pedal de arranque por el mismo motivo.
  • Se sustituye el rodamiento ajustable del lado derecho en el eje de transmisión.
  • Comprobación y/o reparación del piñonaje de la caja de cambios y sus posibles holguras, maza de embrague, discos de embrague y rodamiento de apoyo.
  • En los modelos más antiguos se sustituye el eje de transmisión para eliminar los dos semicasquillos que incorpora de origen, mediante eje nuevo sin rebajes, como los modelos Harley Davidson posteriores.
  • Tornillería de la caja reparada o sustituida réplica a la original.
  • Acabado exterior fiel al modelo de origen.

Carburador. Sustitución de la boya de corcho por una de cobre para mejorar el rendimiento. Comprobación y/o reparación de eje y mariposa de gases, agujas de reglaje y sus asientos.

 

7.  PREMONTAJE

 

Si la moto está montada, se comprueba qué  elementos  ajustan y operan  correctamente, para determinar las operaciones especificas a llevar a cabo en cada caso. Si por el contrario llega desmontada total o parcialmente, se efectúa un premontaje para  hacer esas comprobaciones. Este proceso se realiza siempre para evitar problemas posteriores de ajuste y ensamblaje de determinados componentes. De otro modo, si  las piezas se encuentran ya restauradas, como por ejemplo partes pintadas o niqueladas/cromadas,  y no ajustan debidamente,  implica tener que repetir el trabajo con la consiguiente pérdida de tiempo y encarecimiento de la restauración.

 

8.  PINTURA Y ACABADOS GENERALES

 

Son la parte más vistosa de la restauración. Si su acabado no es perfecto desluce por completo todo el proceso llevado a cabo, y en definitiva, del esfuerzo y meticulosidad del trabajo realizado. En lo que corresponde al apartado de pintura realizado por profesional, se aplica siempre doble capa de pintura y doble capa de laca para obtener un acabado final impecable. Colores y terminaciones réplica exacta al modelo original. En cuanto a las terminaciones generales de piezas niqueladas/cromadas  según modelos, se aplica siempre tratamiento previo de cobre. Somos especialmente exigentes en el control de calidad aplicado.

9.  MONTAJE

 

La parte más gratificante del proceso. Los problemas y complicaciones surgidas a lo largo de las etapas anteriores  han quedado atrás, y es el momento de iniciar el ensamblaje de los distintos componentes con especial delicadeza,  como por ejemplo,  encintado previo de la tornillería para evitar marcas del utillaje, que impida cualquier pequeño deterioro. Verificación de ajustes y reglajes.

 

10.  PRUEBA Y PUESTA A PUNTO

 

Es el momento de verificar si el trabajo realizado ha sido correcto y no se ha dejado ningún aspecto del proceso al azar. Necesitamos comprobar el perfecto funcionamiento de todas las piezas de la moto. Que no existan fugas de aceite o gasolina, que los mandos respondan perfectamente y sin holguras, reapriete de tornillería, que los acabados generales no presenten ningún tipo de defecto y que el motor,  carburación y frenos reflejen un comportamiento excelente. En definitiva, que no exista ninguna anomalía de funcionamiento. Por ello, no entregamos la motocicleta sin una fase de rodaje y puesta a punto que supere, al menos, 100kilómetros de prueba.

 

A lo largo de la restauración se van realizando fotografías que, junto con las de la moto acabada, forman un dossier fotográfico que se entrega al cliente.